sábado, 15 de enero de 2011

Dona cançó

A la de buenas otra vez, últimamente estoy muy prolífica en esto de postear, lo sé. Es que llevo una temporada un pelín aburrida en general y, quieras que no, esto del blog me ayuda a entretenerme bastante. No sólo por lo que yo pueda publicar, sino porque he descubierto rincones de otras personas que me dan qué pensar o me hacen reír. Y eso es buenooooo ;)

A lo que iba: ayer por la noche, un amigo mío tocaba el bajo con un grupo en un local y yo y el resto de la panda, los habituales, nos arrejuntamos para ir a disfrutar de un poquito de música en directo. Y así fue. Me encantó.

El tema es que no era un bolo aislado del cuarteto en el que está mi colega, sino que las actuaciones que vi ayer (5 en total porque se colaron unos espontáneos – 'La hermana pequeña' se llaman - que estaban en el local tomando una copa y se animaron; además, lo bordaron) forman parte de un proyecto denominado Dona Cançó (Mujer Canción, para los no polacos).



En el show de ayer, tocaron:
-          Kel: una chica rubita, con dos coletas. Guitarra en mano y una voz fina, con una versión final de Time After Time muy bonita.
-          Helena Belmonte ‘cuartet’ (aquí estaba mi amigo): guitarra + bajo + eléctrica + batería. Su canción CIANUR, es-pec-ta-cu-lar.
-          Alicia Martel (y su estrambótica guitarra eléctrica): no words. Hay que escucharla y verla, porque además lo vive. Tremenda.

Total, que además de las actuaciones, había una ¿presentadora? (es que ella se autodenominó algo así como ‘poemapoadora’, si no recuerdo mal semejante palabro) que, entre actuación y actuación, salía con sus fichas a modo de chuletilla y se cascaba alguna cosa graciosa/ingeniosa para introducir la siguiente parte del show.

Pues en una de estas intervenciones, entre lo humano y lo divino, tipo monólogo, soltó un poema (larguísimo, por cierto) sobre los tipos de amor, y me partí la caja. Realmente muy bueno.

Me ha sido imposible recuperarlo de internet pero recuerdo algún fragmento para que os hagáis una idea:

Existe el amor LSD, que es aquél en que por la noche lo flipas, pero a la mañana siguiente dices: ¡coño! Cómo se me fue la olla ayer.
O el amor Frankenstein, que cuantos más parches le pones, más monstruoso se vuelve.
Existen amores especiales de cojones: que si no me gusta esto, que si cari aquello tampoco,…
O amores obsesivos y amores que te obsesionan.
Amores perdidos y amores que te pierden.
Amores platónicos y amores de tirarse los platos a la cabeza.

Y ahora es cuando lamento no tener un aifon o similar para haberlo grabado y reírme una y otra vez con el texto íntegro (y la acertada representación, hay que decirlo). Snif, snif.

En conclusión, una velada muy recomendable. Gracias chicas. Repetiré.

4 comentarios:

  1. pues me alegro por ti, porque yo ya con niños pequeños lo que me dí fué un atracón de Bob esponja (repes por supuesto)....

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  2. Vaya,... pues si algún día puedes 'aparcarlos' en una piña en el fondo del mar, jeje, es un plan tranquilito que está bien ;)

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  3. mmmmh, lo del amor LSD me ha encantado ... aunque en mi caso fue Amor Tequila ... Jose Cuervo reposado, concretamente.
    Fue uno de los peores despertares de mi vida ...
    ;-)
    Beso

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  4. Ouch! Es que el tequila,... haber elegido muettteeeee !!! ;)

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