lunes, 31 de octubre de 2011

Castañaween

Érase una vez, en un país no muy lejano, una niña que vivía en una condal ciudad, rodeada de pequeñas montañas y contaminados ríos.

Nuestra protagonista creció allí. Vivía allí. Y cuánto más mundos veía en sus viajes imaginarios, más allá del Cinturón de Orión, más le gustaba su pequeña parcela vital.

Aquella niña, había recibido una educación más bien clásica, pero no por ello había cerrado su mente. Sí, teóricamente era cristiana, bautizada y con la primera comunión bien hecha a cambio de un flamante reloj digital como el de sus amigas de la época.

Se hizo mayor y se desvinculó de ciertas tradiciones religiosas aunque su abuela siguiera intentando convencerla - sin mucho o ningún éxito - a la que bajaba la guardia. Aunque lo de apostatar le daba palo, ya se lo había planteado muy seriamente más de una vez y de dos. Pero en secreto, para no tener jaleo familiar.

De muy pequeña, en el colegio le habían explicado una historia acerca de una señora mayor, de profesión castañera (porque patateras debía sobrar), que en invierno invadía las calles de su ciudad. Vestida siempre de igual manera: una pañuelo en la cabeza, otro en el cuello, falda y blusa viejas y un andrajoso delantal.

Esta parafernalia costumbrista venía a cuento de que en una época muy remota, los buenos cristianos, durante la noche de Todos los Santos (que no tiene nada que ver con los Borbones, aunque lo parezca - calla Froilán que te veo...) se tocaban las campanas de las iglesias hasta la madrugada. Tarea que realizaban los campaneros junto a los familiares y amigos de los difuntos, turnándose entre el frío y el cansancio. Amenizando la bonita velada cristiana con comidas dulces y altamente energéticas. Un, dos, tres, responda otra vez:  panellets, moniatos y castañas, bañados en moscatel. Por ejemplo. Claro que también había podido ser compota de manzana y pastel de chocolate con ron, pero mira, pues no. 

Total, que nuestra amiga urbanita, harta de disfrazarse a la fuerza en el cole de poco menos que de una pasa arrugada todos los años. Cuando pudo elegir, eligió la superficialidad de disfrazarse de zombie o de vampiro o de bruja o de lo que fuera para ir a pedir caramelos - o chupitos, o panellets o lo que fuera - a los bares de su barrio.

Y así fue, como, entre chupito y chupito, moniatos y panellets - vilmente gorreados - disfrazada de cualquier cosa horrorosa menos de Doña Rogelia, cayó la gran castaña. Y desde entonces hasta ahora. Año, tras año.

Con lo mejor de cada casa. Y sin comer perdices.

Castañaween lo bautizó.


Malas conexiones

Whatsapp, sms, e-mail, listófonos, teléfonos, chat, redes sociales, blogs, señales de humo,... Estoy todo el tiempo conectada a todo y a todos. A veces me agobio.

Pues bien, por un día que paso del mundo y me dedico a lo que me apetece, sin mirar casi ningún cachibache electrónico, va y se me pasa el cumpleaños de un buen amigo.


Bien por mí.

viernes, 28 de octubre de 2011

jueves, 27 de octubre de 2011

Menudo fiasco

Con lo que me gustan a mí algunas cosas de ADIDAS y van y lanzan esto:



Boicot personal a partir de ahora; como al fuNGol, al Caprabo - desde que es Eroski -, a la leche Pascual, al champagne français y a otras tantas cosas que empequeñecen mi mundo pero me hacen sentir mejor.

Sí, son mis principios y me los follo cuando quiero.

Y el chándal este, que lo compren las MariChonis y los QuePasaNeng.

Ya tienen regalo para estas fiestas.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Increíble pero cierto

UsuarioPocoListoAlTeléfono: Perdona Charlotte,... ¿me podrías ayudar con el proyector de la sala de reuniones de la 1a planta, por favor? No sé cómo va...

CharlotteAmablementeAunqueNoMeEncargoDeEstosTemasJoderHablaConElBecario: Sí, claro, ahora bajo.

Y bajo. Y hago el logon al windows de la máquina de la sala, vamos, lo que vendría a ser algo así:

(con el usuario genérico de la empresa, que lo sabemos tooodos los empleados)

Y me voy orgullosa de la faena bien hecha. Toma ya, qué buena que soy. Obviad el hecho que era una tarea que hoy en día sabe hacer hasta un niño de parvulario, ¿vale?

(...pasan menos de 10 minutos...)

UsuarioPocoListoNoLoSiguienteAlTeléfonoSiento molestarte otra vez Charlotte pero no sé qué ha pasado que ahora no me deja entrar,...

CharlotteAmablementeAunqueEstoyHastaLosOvariosDeLosUsuariosConExpedientesX: No te preocupes, voy y lo miro.

Y voy y lo miro: genial, usuario bloqueado.

CharlotteNoTanAmablemente: Has bloqueado el usuario, ¿es que has intentado entrar 3 veces y te ha dado error?

UsuarioPocoListoEnPersona: Esto...bueno...sí...es que... me ha saltado el salvapantallas y luego me pedía la contraseña, y como que he visto antes que ponías 5 asteriscos...



Ejemmm...y luego dicen que los raros somos los informáticos. Jo-der. Santa paciencia.

Con nocturnidad y alebosía

Esta noche el reloj me está puteando.


Va muy lento.



viernes, 21 de octubre de 2011

No controlo

¡ Quiero salir del trabajo ya !

Quiero tenerte.
Quiero tocarte.
Quiero sentirte.
Quiero montarte.

Y cuando salga del curro, lo único que voy a montar es la moto.

¡ Juas ! ¡¡¡ Estoy fataaaaal !!!

jueves, 20 de octubre de 2011

Amor verdadero

Stefan nunca pensó que cuando su novia le dijo...

"te quiero tanto que si me llevas de viaje a la Polinesia Francesa te comeré a besos"

...iba en serio la muy cabrona.


Los periódicos no se enteran de nada.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Leer para creer

A la pregunta:


Yo contestaría:

"Para traerlo a un mundo con gente como tú, preferíría abortar."

Jo, y a mí que me hacía ilusión ponerle Ricky Jordan Montserrat a mi primer descendiente...

Por cierto, ¿este personaje es concursante de Mujeres, Hombres y viceversa, verdad? ¡Ahora lo entiendo todo! Creo que el test de selección de los candidatos del programa lo probaron primero con amebas. 

Menuda putada, chaval. Lo de salir tonto, digo. No es culpa tuya, tus padres deberían haber usado condón.

Toma, para que te entretengas:


Aburrido? Claro, claro,... yo que tú hubiera preferido ser polaco, gay y negro. Al menos tendrías cerebro.

Solo me pasa a mí

Miércoles. Laborable. De mejor humor que ayer. Mirando las cosas desde otra perspectiva.

Me voy a trabajar, cafetito, leo y contesto los e-mails, laboro, blablabla. Lo normal.

Bajo a desayunar a media mañana. Paro en una tienda a comprar una tontería que acabo de recordar. Tras 15 minutos en la cola, decido mandar a tomar por saco a la jubilada que pide la factura para su hija y a la dependienta que no sabe teclear un puto nif en el ordenador. A tomar por saco lo que quería comprar.

Pero decido que no me van a fastidiar el día. Y no lo hacen.

Vuelvo a mi mesa, leo y contesto los e-mails, laboro, blablabla. Lo normal.

Sobre las 13h, me acuerdo que no tengo tabaco. Bajo a fumarme un cigarro y aprovecho para ir al estanco de la esquina.

- Un RedBull con Beefeater, por favor - pido (y me quedo tan ancha).

Vaya cara que ha puesto la estanquera. Y yo sin ser consciente de lo que ha salido por esta boquita. ¡Mi cabeza había pedido un Marlboro!

Definitivamente, estoy mal hecha. Tengo cruces de cables o algo.

Pero decido que no me voy a fastidiar el día. Y no lo hago.

Vuelvo a mi mesa, leo y contesto los e-mails, laboro, blablabla. Lo normal.

- En qué estaría yo pensando...



Lo admito

Me gusta despertarme a tu lado.


Muñeco...

martes, 18 de octubre de 2011

Presente imperfecto

Mala noche, dando muchas vueltas, en la cama y en la cabeza. Me he despertado antes de que sonaran los móviles. De mala leche. Me he hecho el café y me lo he fumado mientras me bebía el cigarro. ¿O no era así? Me siento del revés.

Me he vestido de pingüino. Otro día más. Traje-chaqueta gris con rayas diplomáticas. Botas. Jersey de tirantes negro. Que les den por saco a los pendientes. Se me enganchan al casco.

Lo pongo todo en la mochila. Portátil, libreta con papelotes del trabajo que usé ayer por la noche para hacer las cosas que mi poca concentración no me dejó acabar en horario laboral. Salgo de casa.

A los pocos metros, a un niño se le ha caído una pala de la playa. ¿Todavía hay gente de vacaciones? Va en un carrito de niño (obvio). Su madre está liada cojiendo bolsas del portal y cerrando la puerta con una mano porque la otra la tiene aguantando al carro. Me agacho, recojo la pala y se la devuelvo al pequeño con una sonrisa. Estoy blandita estos días. Él me la devuelve, la sonrisa, que no la pala. La madre me da las gracias y también me sonríe. Sus sonrisas son sinceras y espontáneas. Incluso la mía también. Creo.

Cruzo la calle por el medio. Pasando del paso de cebra. Bien por mí. Lo sé. Pero es más rápido porque no tengo que esperarme en el semáforo.

Sigo caminando. No llevo las gafas de sol. Ahora ya no me hacen falta. La luz a estas horas de la mañana todavía no me molesta. Se nota que se ha ido el verano. Ayer a las ocho el cielo estaba negro como los cojones de un grillo. Qué fina soy.

Paso por delante del taller de motos. Están sacando las scooter pequeñas. Voy bien de tiempo. Todas las mañanas es lo mismo. Está controlado.

Llego al parking. Soy un robot perfectamente programado. Arranco para que mi nena se caliente. Chaqueta. Mochila. Casco. Guantes. Me subo. Salimos.

Me sobran los semáforos. Me sobran los coches. Me sobra la gente. Me sobra todo. Vamos tirando. Con acelerones. En algo se tiene que notar la mala leche que gasto hoy.

En un cruce, mientras espero ansiosa que el ridículo monigote verde de los peatones acabe de parpadear, empieza a cruzar una chica. Se me parece. Es una sensación rarísima. La sigo con la mirada. Al otro lado de la calle la está esperando un chico. Sonríen. Se besan. Se cojen de la mano y siguen caminando. Menuda cursilada.

Mierda, me he empanado tanto que ya me estan pitando. Arranca, arranca - es la orden que transmite mi lento cerebro. Mi cuerpo obedece.

Llego pronto al trabajo. Ficho. Me pregunto qué coño hago aquí. No quiero estar hoy aquí. No quiero estar en ninguna parte. Hoy me tenía que haber quedado en casa. O me tenía que haber ido a Andrómeda. Me da igual.

Lo veo todo como si mirara una película. Como si no fuera conmigo. Hoy me sobro.

Me llama mi jefe. Hablamos en su despacho. Ya no me acuerdo de qué hemos hablado. Sigo divagando. Tengo mucho trabajo, pero me está costando concentrarme. Abro el blog para desahogarme. Escribo esto. Y no me siento mejor.

Leo un mail de unas amigas. Quieren quedar para cenar un día de estos. Nuestras vidas son muy distintas. Ellas tienen hijos y maridos. Yo tengo un bonsái. Es difícil coincidir. Digo que sí.

Bajo sola a tomarme un café. Busco la terraza más solitaria. No me apetece hablar con nadie. Necesito tranquilidad. Me enciendo un cigarro. Pido el periódico. Hago que estoy leyendo. No me entero. Paso las páginas. Veo las fotografías. Me mancho las yemas de los dedos con el polvillo que suelta la tinta impresa. Bebo. Pago. Me voy.

Vuelvo al trabajo. En el ascensor, recuerdo un olor. Mal rollo. No pienses. Demasiado tarde. Presente imperfecto. Como yo. Como todo. Me gusta. No quiero. Vaya lío. No lo sé. Tengamos la fiesta en paz. Olvídate. Deja de pensar. Trabaja, que para eso te pagan.

Un amigo se ha dado cuenta de que estoy rara. Quiere ayudar. Estupendo. Ya no sé ni disimular. Y yo creía que era buena actriz. Vaya tela. Contesto en plan autista. Lo siento. No quiero hablar. Necesito estar sola. Necesito silencio.

No sé qué me pasa. No es la regla pero hoy se me hace todo extraño. Estoy sin estar. Los objetos parecen distantes aunque los esté tocando. Las personas me hablan como si nada. No escucho. Solo oigo sus voces. No proceso. Siento claustrofobia y agorafobia a la vez. No quiero salir. Tampoco entrar. No quiero estar en ninguna parte. No quiero ser quién soy. No quiero nada. O quizás lo quiera todo. Todo no se puede tener. Pues qué putada.

Quizás solo sea un costipado. Sí, seguro. Tiene que ser eso.

lunes, 17 de octubre de 2011

Vértigo



Duna había extraviado su distante y cómodo punto de vista.
Sentía.
No controlaba lo que pasa a su alrededor.
Tenía miedo.
Se retorcía en la incomodidad de sus más profundas debilidades.
Lloraba.
Ya no tenía suficiente con las pequeñas cosas que antes la llenaban.
Estaba vacía.
Le costaba un mundo mitigar sus irreflexivos impulsos.
Temblaba.
Había roto en mil pedazos su autoimpuesto e inexpugnable palacio de hielo.
Tenía frío.
Habían despertado los viejos fantasmas encerrados en las mazmorras del olvido.
Sufría.
El pecho volvía a dolerle, en el mismo sitio.
Se consumía.
Tenía la mente permanentemente nublada sin motivo.
Enloquecía.
Había perdido la paz que tanto le costó construir.
Moría.

Y aquel acantilado ya no parecía tan peligroso...

...solo hacía falta un paso.

Y podría volver a nacer.

Sin dolor.
Sin pasado.
Sin nada.
Solo ella.

Desierta como su nombre.

Superman me ha dicho...

...te veo.


Y va a ser que tiene razón.

domingo, 16 de octubre de 2011

Domingo

Necesidad de desahogo. Noche pasada de vueltas. Resaca. Aire fresco. Dolor de cabeza. Una cerveza. Sonando Dave Gahan. Sensual. Otro cigarro. Boca pastosa. Cuero. Piel. Tranquilidad. Tengo hambre.

jueves, 13 de octubre de 2011

La profesora

Era su primer día de clase. Pero nadie le hacía caso.


Parecía como si no vieran la pizarra.

Perdida

Me pierdo en mis pensamientos a todas horas.
Me pierdo entre tus manos cuando me acaricias.
Me pierdo dentro de todos estos sentimientos.
Me pierdo con tus labios cuando me besas.
Me pierdo hablando de tonterías mientras pienso en tenerte.
Me pierdo sobre tu piel cuando te toco.
Me pierdo entre tu pelo mientras duermes.
Me pierdo hasta en los sueños en los que te me apareces.
Me pierdo en las noches que no estoy contigo.
Me pierdo. Me pierdes.

- ¡Riiiing!, ¡riiiiiiiing!, ¡riiiiiiiiiiiiing! - puto despertador, con lo bien que estaba yo perdiéndome.

Joder, esta tarde tengo que comprarme una brújula sin falta. Necesito encontrar mi norte.


martes, 11 de octubre de 2011

Me caso


Cómo todos ya sabeis, este viernes ME CASOOOOOO!!!!!!!!!!!!
Así que me gustaría brindar por ello con todos vosotros!!!
Os espero en mi sitio!!!!
No tardeis que os quedais sín nada!!!!!
Por cierto, gracias a todos por el regalito!!!!!!


Éste es el e-mail que acabo de recibir de una chica de mi empresa. Y he pensado...

Qué mal puntuado.
¿Regalo? ¿Qué regalo?
Apenas te conozco.
¿En qué planta estás?
De nada, chica.



Resumiendo: ¿y a mí, qué?

Ya sabéis que soy un puntito rara...

lunes, 10 de octubre de 2011

Contra la pared

Hoy no quiero complicaciones.

Paso de besos tiernos que luego amargan.
No quiero caricias dulces que luego duelen.
Solo pretendo dejarme llevar.
Soltar a mi cuerpo y dejar que juegue contigo.
Me gustaría empotrarte contra la pared.
Morderte el cuello mientras estiro tu pelo.
Magrearte por encima de la ropa hasta notarte el deseo.
No necesito tu amor.
No busco tu corazón.

Hoy no quiero complicaciones.

Deseo tomarte a mi antojo.
Aquí y ahora. Sin condiciones.
Tírarte a la cama. Hacerte sufrir.
Tú dame placer. Lo quiero todo.
Luego iré a por tí.
Solo nuestros cuerpos ardientes.
No digas nada. Solo entrégate.
Hasta que caigamos exhaustos.

Hoy no quiero complicaciones.

No me expliques sermones.
Quiero ignorar cuál es tu nombre.
Al menos durante este rato.
Borra tu memoria.
Eres mío hasta que te tengas que ir.
Tienes el dinero al lado de las llaves.
Para cuando acabemos.
Cójelo y cierra la puerta al salir.
Olvídate de mí.

Hoy no quiero complicaciones.

Quizás mañana te llame.
O me apetezca cambiar.
Ya lo pensaré.
Ahora desnúdate.
Que te pago por horas.
Y no me gusta esperar.

90 latigazos

Nunca me he considerado feminista ni machista. Me cuesta encontrar una posición clara al respecto. En este caso, no me es posible verlo blanco o negro. Lo veo gris (mira, tú qué raro).

Opino que ambos sexos somos muy diferentes (vaaale, así no me ganaré un gallifante, lo sé) y que cada uno tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles (sigo sin gallifante, ¿verdad?). No sé, simplificando mucho -y generalizando más-, realmente creo que los hombres son más fuertes físicamente pero las mujeres lo somos más mentalmente. Y no veo discusión posible, ni lo pretendo. Cada uno con sus ideas. Pero esas diferencias obvias no le dan derecho a nadie a ejercer el dominio de otra persona. Ni el castigo. Ni el abuso. Ni,... tantas cosas injustas.


Me cuesta horrores entenderlo.

¿Va en serio? ¿Y la libertad de expresión?

Me pone de muy mala leche.

¿Y si el papel lo hubiera hecho un hombre?

Me pone de más mala leche aún.

De verdad, a veces me gustaría hacer un poquito de 'limpieza' del mundo mundial y parte del extranjero,...


Lamentablemente, esto de hoy es 'un acontecimiento más' y no un 'acontecimiento aislado'. Porque si naces mujer en Afganistan y te viola tu primo, encima a tí te apedrean por buscona e infiel. En China directamente te matan o te abandonan porque no sirves para trabajar en el campo y sale más a cuenta tener un varón. En África te practican la ablación. Si naces en Tailandia, te toca prostituirte con señores viejos y asquerosos que viajan de turismo sexual más contentos que con zapatos nuevos. Si te toca ser de la India, te fichará Nike en condiciones infrahumanas. Y, mira, en Ejjjpaña, quizás tengas suerte y tu maromo no te mate cuando le dejes porque era un imbécil al que ya no soportabas más.

90 latigazos es lo que se merecen todos ellos, como poco. Y le voy a decir a mi cabeza que pare de imaginar castigos. Alegráos de que yo no sea nadie. Os iba a dejar finos, finos.

Buenas noches...

...o buenos días.

viernes, 7 de octubre de 2011

Saturada

¿Pero es que en mi curro no se dan cuenta de que mi cabeza va a explotar?

Me tienen liadísima con un proyecto, estratégico (no podía ser de otra forma), de más de 30.000 hrs - y muuucha pasta - entre manos, casi ná. Estrés, no, esCuatro.

Anteayer me meten en un 'desayuno de trabajo' sobre Control y Governance ISO 20000. Estupendo, otro follón a la vista. Y de los gordos. Mucho.

Y hoy, por si fuera poco, resulta que me acaban de elegir enmarronar para un Workshop de Generación de Ideas en unos días. Cómo si yo pudiera tener ahora alguna inspiración. Espero que nos den drogas.

Obviamente, todo esto hablando solo de trabajo,... porque, ¿sabéis quién dijo eso de 'los problemas nunca vienen solos'? Quiero nombre completo y dirección, por favor. Haré que parezca un accidente. Lo prometo.

Me cago en DioR, esta noche va a arder la ciudad condal. No salgáis de vuestras madrigueras... que 15 tías de 'taytantos' la vamos a liar pardísima porque nosotras lo valemos, como el champú. Ojo.


All I've got...all I've got is insane!

jueves, 6 de octubre de 2011

Panfleto


Tradición y sabor que nos une.
Servicio a Domicilio GRATIS.
Promoción 2x1.
Doble Entrada.


Más claro, agua.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Riéndome de mí


Frivolizando sobre muchas cosas, he recordado algunas breves conversaciones eruditas atemporales...

Un día cualquiera, en época de sequía:

Amiga en momento primavera: Oye, ¿y esta noche qué haces?
Charlotte Amiga de sequía otoñal: Pfff, creo que me quedaré en casa a tirarme a la botella.
Amiga en momento primavera: Jajaja, ¿y eso?
Amiga de sequía otoñal: Pues, al menos, para tirarme a algo.
Amiga en momento primavera: ¡Juas! Mira, pues yo mejor me tiro a 'Decker'
(su dildoNaveEspacialConQuinceMovimientosDistintosYMuchasLuces)
, que luego no me da dolor de cabeza.
  
En la playa, 2 amigas, hablando de la noche anterior, en la que, una de ellas, se triunfó a un chaval:

Amiga como una regadera: ¿Sabes qué, tía?
Charlotte Amiga como dos regaderas: No, dime,...
Amiga como una regadera: Pues que estoy harta de follar.
Amiga como dos regaderas: ¡Eres tú la que jode mis estadísticas, cabrona! 

(y me las lleva jodiendo desde entonces)


Hay que reirse de una misma. Y hoy me toca.
  
  

martes, 4 de octubre de 2011

Despistada

Nunca me he considerado despistada con las cosas del trabajo pero, esta mañana, me planto en los headquarters casi a las 9, subo a mi planta, llego a mi mesa, abro la mochila y,... ¡coño!, ¡que me he dejado el portátil en casa!

Ya me vale. No me había pasado nunca. Cualquier día de estos, se me olvida la cabeza.

Y me ha tocado pillar otra vez la moto, ir a casa, cojer el portátil, revisar veinte veces si me había dejado algo más y volver a la oficina con la duda de que me dejaba algo.

Total, que, a lo tonto, he comenzado a las 10h. Con la que se avecina hoy por aquí,...



lunes, 3 de octubre de 2011

Lágrimas secas

Aquella mañana, cuando se miró al espejo, en sus mejillas había restos brillantes de pequeñas gotas de sal: había estado llorando toda la noche... Ojalá hubiera sido solamente una pesadilla. De ésto no podía despertarse. Era real.

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