jueves, 19 de abril de 2012

Momento precioso

Es curioso cómo reaccionamos a veces sin querer.

Hace un rato, un compañero de trabajo - al cual no le tengo especial aprecio - me ha dicho que fuera a su sitio porque me quería enseñar algo en la pantalla del ordenador.

Cuando me he acercado, resulta que estaba viendo en directo desde la web del colegio una actuación de su hija mayor. La niña tiene 12 años y se llama igual que yo, así que le hacía gracia que la viera. El número en cuestión consitía en cantar la canción "Someone like you" de Adele acompañada de 5 amigas: una a los coros, otra al piano, 2 de guitarras y la quinta con flauta travesera.

Por lo que me ha dicho su padre, llevaban semanas ensayando y les salía bastante bien.

Total, que 5 minutos antes de la actuación, 3 de ellas se han rajado y no han querido salir. Y la pobre mini-yo ha tenido los ovarios de salir sola con la del piano y la de la guitarra. Toma ya.

Yo he pillado la retransmisión justo cuando una profesora las estaba presentando. Han comenzado bien, con la vocecilla temblorosa, pero no sonaba mal... hasta que a la del piano se le ha ido la olla (bueno, las manos) y ha empezado a acelerarse sola. Iban tan rápido que la pobre Charlotte Jr ha roto a llorar y no ha podido seguir la canción.

Bufff, menudo momento.

Hasta a mí me ha sabido mal, pobrecilla. Se la veía tan nerviosa y tan rota por el desbarajuste... Y supongo que el plantón de las otras 3 impresentables justo antes de salir tampoco le estaba haciendo ningún favor.

Total, que justo en ese instante se fastidia el streaming de la web y nos quedamos con el vídeo fundido a negro. Miro a mi compañero en plan 'vaya' y... ¡menudos lagrimones le saltaban! Su cara era un poema.

Me he quedado cortada no, lo siguiente. Así que le he dado una suave palmada en el hombro y me he vuelto en silencio para mi sitio.

Me ha parecido triste por la situación, pero muy bonito por el sentimiento. Aunque el tío sea un gilipollas en el trabajo, estaba destrozado por el fiasco que se acababa de llevar su hija.

Eso es amor y lo demás son tonterías.

5 comentarios:

  1. eso es lo que nos pasa a los padres, que cuando algo le sucede a tus hijos, la impotencia que sientes es tremenda..... pero aunque sea triste así es como los niños van aprendiendo en la vida, a base de palos!

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  2. Uff, me pongo en su piel y se me erizan todos los vellooooossss!!!
    No creo que haya nada peor que ver pasarlo mal a un hijo.

    Aunque Juana tiene razón. Todo es aprendizaje.

    PD. A las otras rajadas, yo les decía 4 cositas, también te lo digo.

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    Respuestas
    1. ¿Cuatro cositas? Dos hostias. No hay nada peor que dejar tirado a un compañero, sobre todo si te has comprometido.

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  3. Lo mismo estaba llorando de la vergüenza.

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  4. Tengo claro que esa chiquilla llegará lejos. si tan joven ya tiene el valor de hacer ella el número a pesar de las circunstancias más adelante se comerá el mundo.

    Me gusta la gente valiente, y esa niña, lo es.

    También tengo claro que el padre no lee este blog.

    Saludos Charlotte.

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